Dos millones de facturas y ningún pagador · capítulo 5 de 7

El total del registro crece por cobertura y no por mora

El Registro Nacional de las MYPE Acreedoras del Estado repitió a 118 de las 2 429 entidades que llegó a ver en toda su serie, capturada el 3 de agosto de 2026. Lo que crece de un corte al siguiente es la cobertura del registro y no la mora del pagador, de modo que el monto total de un archivo no sirve para juzgar a quien paga. La medición que este capítulo publica es otra: 65,29 % de los 27 246 documentos seguidos entre julio de 2024 y octubre de 2025 salió del archivo, sin que el archivo diga por qué salió.

El archivo del séptimo corte del Registro Nacional de las MYPE Acreedoras del Estado lleva fecha de modificación del 9 de abril de 2025, a las 22:31 GMT. El archivo del octavo corte lleva la misma fecha, veinticinco minutos después. Los dos pesan exactamente los mismos bytes y comparten el prefijo de sha256 que la serie guarda para cada corte en su archivo de procedencia. El octavo corte no agrega una sola fila al séptimo, porque es el mismo archivo publicado dos veces.

En ese par de archivos idénticos, la Municipalidad Distrital de Acobambilla figura con tres documentos impagos. El monto abierto es de S/ 7 750 y no se mueve: la misma fila vuelve en el noveno corte, del 20 de mayo de 2025, y en el décimo, del 1 de octubre de 2025. La entidad no aparece al comienzo de la serie, porque su primera fila es del 28 de noviembre de 2024. Entre esa fecha y la última, el registro pasó de no conocerla a repetir su misma fila sin un solo cambio.

La entidad acumuló 8 documentos a lo largo de la serie, y ese total la deja por debajo del piso que esta medición exige para calificar a un pagador. Su documento abierto más antiguo lleva 7 cortes en el archivo sin salir. Ninguno de esos números se movió entre el séptimo corte y el octavo, y no se movió porque entre uno y otro no hubo medición nueva.

Los números de Acobambilla y el prefijo de sha256 repetido no salen de una consulta al portal, sino de serie_entidades.json y de SERIE_PROCEDENCIA.json, los dos artefactos que siguen cada documento y cada archivo de los 10 cortes, capturados el 3 de agosto de 2026. La entidad entra aquí por paradigmática y no por extrema, y el resto del capítulo la deja de lado para preguntar por las demás.

Cada corte del Registro Nacional de las MYPE Acreedoras del Estado es un archivo cerrado: una lista de filas donde constan la entidad deudora, el registro único de contribuyentes del acreedor, el número de documento y el monto. Sumar la columna de montos de un corte da el total de ese corte, y la operación tarda un segundo. Restarle el total del corte anterior tarda otro segundo, y ahí empieza el problema, porque la resta supone que los dos archivos observan al mismo conjunto de entidades. No lo hacen. La tabla siguiente trae la serie completa corte a corte, con la fecha de cada archivo, sus entidades, sus documentos y su monto.

CorteFecha del archivoEntidadesDocumentosMonto
1Wed, 17 Jul 20248002 308S/ 148 286 449,26
2Wed, 17 Jul 2024190430S/ 116 621 523,96
3Thu, 28 Nov 20241 6267 909S/ 290 103 333,64
4Thu, 28 Nov 20241 7539 202S/ 321 936 256,37
5Thu, 28 Nov 20241 7579 266S/ 321 842 424,11
6Thu, 05 Dec 20241 83611 711S/ 447 669 155,18
7Wed, 09 Apr 20251 4876 932S/ 358 593 957,68
8Wed, 09 Apr 20251 4876 932S/ 358 593 957,68
9Tue, 20 May 20251 6388 484S/ 274 108 592,54
10Wed, 01 Oct 20251 7019 456S/ 423 982 978,32

Nota. Los 10 cortes publicados tienen solo 6 fechas distintas: varios comparten dia. El total sube y baja por cobertura del registro y no por solvencia, asi que la unidad de medida del analisis es el documento seguido y no el total por corte.

Leída de arriba abajo, la columna de montos no describe una curva. Cae en el segundo corte, sube hasta el sexto con una sola pausa en el quinto, cae en el séptimo, vuelve a caer en el noveno y sube otra vez en el décimo. Un pagador que mejora, empeora, mejora y vuelve a empeorar en poco más de un año es una lectura posible de esa forma. La columna de al lado la desarma: el segundo corte lleva la misma fecha que el primero y trae menos de la cuarta parte de sus entidades, de modo que esa caída no ocurrió en el tiempo, sino entre dos archivos publicados el mismo día.

Quiénes entran y quiénes salen es lo que esa columna esconde. De las 2 429 entidades que la serie llegó a ver alguna vez, 118 figuran en todos los cortes. En el extremo opuesto, 262 entidades figuran en un solo corte y no vuelven a aparecer. Una entidad que sale del archivo no declaró haber pagado: dejó de estar en el archivo, y el archivo no distingue entre las dos cosas. Con esa proporción de idas y vueltas, un monto agregado que sube de un corte al siguiente informa sobre cuántas entidades reportaron, antes que sobre cuánto deben las mismas de siempre.

El registro publicó 10 cortes entre julio de 2024 y octubre de 2025. Las fechas distintas entre esos archivos son 6, y una serie que parece tener un punto por corte describe, entre uno y otro, el calendario de publicación antes que el de pago.

La unidad que sobrevive a la rotación

Un documento no rota. La entidad, el registro único de contribuyentes del acreedor y el número forman una clave que identifica al mismo papel en cualquier corte, y esa clave permite preguntar por cada documento si sigue estando. El seguimiento cubre 27 246 documentos entre el primer corte y el vigente. Que un documento deje de figurar no prueba que alguien lo pagó en efectivo: puede salir por vía judicial, por compensación o porque la entidad corrigió su propio registro. El seguimiento los llama resueltos, que es una palabra más pobre y más exacta que pagados.

Sobre ese universo, 65,29 % de los documentos seguidos dejó de figurar en el archivo, y ese porcentaje describe al conjunto y no a una entidad en particular. Trasladarlo a una entidad concreta exige que ella tenga documentos propios suficientes para que su porcentaje no sea ruido. Una entidad con dos documentos históricos aparece con la mitad resuelta en cuanto el archivo deja de traer alguno, y esa mitad no informa nada sobre cómo paga.

El piso que usa esta medición es de diez documentos históricos por entidad, y es una convención declarada, no un umbral derivado de una prueba estadística. Por encima de ese piso la tasa empieza a describir una conducta, y por debajo la entidad queda sin tasa utilizable, que no es lo mismo que quedar bien o mal. La mediana de resolución entre las entidades calificables es 64,30 %.

El nivel de gobierno parte esas tasas en dos. Entre las entidades calificables del gobierno nacional la mediana de resolución llega a 75,00 %. Entre las del gobierno local se queda en 60,25 %, y esa distancia separa a dos pagadores que el total del registro presenta juntos. Acobambilla es gobierno local y no alcanza el piso, de modo que la medición no la califica ni para bien ni para mal. El acreedor que figura frente a ella le cobra a un pagador que la serie completa no llega a calificar.

El caso de Acobambilla muestra a una entidad que el archivo repite sin cambiarle una cifra y a la que la propia medición no alcanza a calificar, y el agregado dice cuán frecuente es esa segunda condición. Apenas 750 de las 2 429 entidades vistas en la serie completa reúnen la base mínima para que su tasa signifique algo, y las demás cruzan el registro sin acumular historia suficiente. El analista que busca a su pagador tiene más probabilidad de encontrarlo entre las entidades que la medición no califica que entre las que sí.

Esa misma frontera decide una cifra que este capítulo no repite. El ebook anterior de Cautela sobre pagadores del Estado ya publicó el arrastre, 326 entidades que conservan abierto un documento con ocho cortes o más en el archivo, y también las listas de las que resolvieron todo y de las que no resolvieron nada. Esa cuenta corre sobre las entidades con base suficiente y no sobre todas las vistas, y calculada sobre todas devuelve más entidades y más monto, porque incorpora a las que apenas aportan un puñado de documentos, donde un papel viejo pesa tanto como una historia entera.

El analista que recibe la cesión de una factura contra una entidad del Estado tiene dos preguntas antes que la del monto. La primera es cuántos documentos históricos acumuló esa entidad en el registro, porque por debajo del piso de diez su tasa no es una medición. La segunda es en cuántos cortes apareció, porque una entidad presente en un par de archivos de la serie no tiene historia, tiene una foto. Un comité que aprueba mirando la tasa de resolución sin haber hecho esas dos preguntas está usando un porcentaje cuyo denominador no revisó.

Si el pagador ya se puede medir documento a documento, queda la otra mitad de la cesión: ¿qué permite comprobar la fuente pública sobre el acreedor que la vendió?

Comparte este capítulo